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El diálogo, un encuentro para pronunciar el mundo

18/04/2017

El diálogo, un encuentro para pronunciar el mundo

El 95% de la población habla teenek. Su principal fuente de ingresos es la agricultura de los alimentos básicos. Las mujeres bordan punto de cruz. Su gastronomía es a base de su propia cosecha. Una tradición del pueblo es el ritual de los tambores llamado "Toque del alba". La comunidad está organizada por un Delegado, un Comisariado, un Juéz Auxiliar, un Comité de Vigilancia y voluntariado. Quienes estudian en la escuela secundaria Vicente Guerrero vienen de diversos pueblos que están al rededor, algunos alumnos o alumnas caminan hasta 2 horas para poder llegar a estudiar de 8:00 am a 2:10 pm.

Sin embargo, sus problemáticas son las mismas que se viven en otras escuelas. No hay credibilidad en las figuras de autoridades, hay problemas de drogadicción, alcoholismo, ausentismo de maestros, falta de comunicación. Pero también hay ideales, como tener un espacio donde alumnas y alumnos convivan, donde los docentes sean personas honorables y donde los adultos tengan altas expectativas sobre los adolescentes.

 

Lo mejor viene cuando los familiares (abuelas, padres, madres, etc.) se conocen y reconocen frente a todo lo que hacen y se escuchan a la hora de generar diálogos. Es entonces cuando se dan cuenta que todo es cuestión de perspectivas y que hagamos lo que hagamos tendrá un impacto significativo de manera positiva o negativa.

En el poblado de aproximadamente 500 habitantes, donde las mujeres de mayor edad portan sobres su cabeza un petop (un rodete de hilos en forma de corona), donde la mayor parte de la población es joven, en su alimentación hay frijoles negros y tortillas de maíz recién hechas, ahí, junto a todo nació una pregunta: ¿Qué ocurre para que la gente de Huehuetlán (fuera de discursos trillados) quiera genuinamente involucrarse en la resolución de problemas que atañen a la comunidad?

  

Entonces, comencé a observarles. Vi en mujeres y hombres algunas características muy definidas, les veo con una chispa de iniciativa por lograr la justicia, el promover el derecho al respeto en todos los espacios con todas las personas, una lucha constante de superación para obtener una calidad de vida digna. Un interés por participar desde donde saben, lo que hacen y desde sus recursos. La convicción de que al ser cercanos, al hacer las cosas en colaboración, cualquier situación marcha a favor de los que sí quieren el bienestar. Por supuesto que no son los más, pero si son los suficientes para impactar a otros como efecto de ondas en el agua.

De ahí nuestra convicción de que cada familia, de manera voluntaria pueda apropiarse del proyecto Comunidades de Aprendizaje, pues al tener una Participación Educativa de la Comunidad en los centros de estudio creemos será mucho más sencillo poder intervenir en las problemáticas y así juntos poder llegar a acuerdos para resolverlas.

Por ejemplo, el caso de Felix y su prima, caminaron alrededor de 1 hora 30 minutos para llegar a la Sensibilización, pero además no venían con las manos vacías, pues traían una cazuela llena de arroz, otra cazuela con adobo y carne de pollo, tortillas de maíz hechas a mano y un vitrolero con agua de naranja natural.  Seguramente alguien más les ayudo a cargar.

 

Aunque nuestra intención ha sido compartir sobre el proyecto Comunidades de Aprendizaje, lo único que hemos podido hacer desde que llegamos es aprender y ser inspiradas por la gente que nos recibido.

 

Por Yahdiel González 

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